viernes, 17 de diciembre de 2021

El Regalo Navideño Más Grande


La Navidad es un tiempo de amor porque celebramos que Dios nos amó primero y nos dio el regalo más grande de todos, a Su Hijo Jesucristo.

El Creador del universo se encarnó, se hizo hombre para venir al mundo y morir por nosotros, y de ese modo al recibirlo como Señor y Salvador podamos recibir la vida eterna.

Como dijo el profeta Isaías: "Un Niño nos es nacido, un Hijo nos es dado". Recibió como nombre Emanuel, que significa "Dios con nosotros", este nombre maravilloso profetizado por Isaías y anunciado por el ángel Gabriel, pero que es conocido sólo por los aquellos que le hemos entregado nuestro corazón.

En el Evangelio podemos conocer el amor de Dios por nosotros. Como dice en Primera de Juan 3:16: “En esto conocemos el amor de Dios en que El dio Su vida por nosotros".

Es por es que el ángel anunció a los pastores: “Os traigo buenas nuevas de gran gozo que será para todo el pueblo."

La Navidad es una buena noticia. El Hijo de Dios vino y murió por nuestros pecados para que podamos ser perdonados y nacer de nuevo como hijos de Dios.

¿Es una Buena Noticia para nosotros? ¿Hemos olvidado el significado de la Navidad? ¿Recordamos a Cristo con amor y gratitud en esta época?

Este 24 recordemos el verdadero regalo de navidad; a Jesucristo, a quien Dios envió por nosotros. Hagamos una celebración de verdadera adoración a Dios, de una fe viva que confiesa que Jesús es nuestro Señor.

Hay algo más que debemos entender; la navidad no solo es solamente un hecho histórico que sucedió en el pasado; es una experiencia personal que vivimos. Es una relación personal con Dios por el hecho de haber recibido a Jesús como Señor y Salvador. La Biblia dice en Romanos 10:9: "Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo"; y en Primera de Juan 5:11-12: "Este es el testimonio que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en Su Hijo; el que tiene al Hijo tiene la vida y el que no tiene al Hijo no tiene la vida”.

Es una relación personal con Dios que empieza con nuestra decisión de creer en Cristo y recibirlo como nuestro Señor y Salvador.

La Navidad debe significar para nosotros que hemos recibido ese regalo más grande de todos, a Jesucristo en nuestros corazones y que estamos viviendo para Él.

Por eso te invito a que hoy día recibas ese regalo tan grande, solo haz esta oración y acepta a Jesús como tu señor y Salvador:

Padre Dios,
te doy gracias por ese regalo tan maravilloso que me has dado,
y decido recibirlo hoy,
acepto a Jesús como mi Señor y Salvador.
Gracias por entrar en mi corazón. Amen.

jueves, 16 de diciembre de 2021

La Visita de los Reyes Magos


La Visita de los Reyes Magos

Otro acontecimiento importante es la visita de los reyes del oriente.

“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: Y tú, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador, que apacentará a mi pueblo Israel. Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra” (Mateo 2:1-11).

Aquí hay otro acontecimiento sobrenatural; los reyes del oriente llegando hasta el niño por haber visto su estrella.

Es probable que ellos hubieran leído las Escrituras y sabían que era el tiempo del nacimiento del Mesías, al cual llaman el rey de los judíos.

Al consultar en Jerusalén acerca del lugar de su nacimiento, los sacerdotes le dicen que iba a nacer en Belén, tal como había sido profetizado por Miqueas.

Ellos siguieron su camino y llegaron hasta el lugar mismo donde estaba Jesús, guiados por una estrella.

sábado, 11 de diciembre de 2021

La Anunciación


La Anunciación

Los eventos de la concepción y nacimiento de Jesús son una prueba contundente del carácter divino de Jesús.

En Lucas 1:26-37 vemos el anunció del nacimiento de Jesús: “Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Y he aquí tu parienta Elisabet ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; porque nada hay imposible para Dios. Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.”

Aquí vemos varias cosas.

En primer lugar, Dios envió al ángel Gabriel para darle un anuncio a una mujer que seria madre del Mesías.

En segundo lugar, la mujer que iba a tener el hijo era una mujer virgen y el niño iba ha ser concebido sin la ayuda de un hombre.

En tercer lugar, el hijo iba ha ser concebido por obra del Espíritu Santo e iba ha ser llamado Hijo de Dios.

Vemos que el nacimiento de Jesús iba ser totalmente diferente a cualquier otro que hubiera habido.

En Mateo 1:18-21 vemos que un ángel se le apareció a José para hablarle de este nacimiento: “El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.”

José estaba preocupado porque pensaba que María estaba encinta como consecuencia de una infidelidad.

Pero el ángel le dijo dos cosas:

El hijo que iba a nacer era engendrado del Espíritu Santo.

Y además que debía llamarlo Jesús, porque su misión en este mundo era salvar al mundo de sus pecados.

Esta es prueba suficiente para reconocer el carácter divino de la encarnación, la entrada de nuestro salvador al mundo.


Ricardo Botto