martes, 14 de agosto de 2012

Historia del Villancico "Noche de Paz"


Noche de Paz es una de las canciones más conocidas de Navidad y una de las que más se escucha durante este tiempo de celebración del nacimiento de Jesús.

Esta canción se escribió debido a una crisis que se presentó en el último momento en una iglesia de la pequeña villa de Oberndorf, Austria.

Eran las épocas navideñas del año 1818. En la Iglesia de San Nicolás la gente no estaba muy feliz en aquella víspera de Navidad. El sacerdote Joseph Mohr había descubierto que el órgano de la iglesia estaba muy dañado. Ningún técnico especializado en reparar organos podía llegar a la iglesia antes de la Navidad.

Una Navidad sin música sería inconcevible e inaceptable. 

Mohr tenía un talento natural para la música. Siendo jóven, ganaba dinero cantando, tocando el violín y la guitarra en público. Se pagó sus estudios universitarios con el dinero que ganó como músico. 

Sus habilidades académicas y talentos musicales atrayeron la atención de un clérigo quién persuadió a Mohr para ingresar en el seminario. Ordenado como sacerdote en 1815, Mohr fué asignado a Oberndorf en 1817. Allí no solamente predicó bien sino que sorprendió a los feligréses algunas veces dirigiendo la adoración mientras tocabala guitarra. 

Ahora se enfrentaba a una crisis de navideña. La única música para aquella noche sería acompaña por la guitarra, y él sabía que los tradicionales villancicos de navideños no sonarían bien con ese instrumento; así que decidió hacer algo nuevo y diferente. 

Pensando en el modesto nacimiento de Jesús, Mohr comenzó a escribir “Noche de Paz.” Usando simples frases contó la historia del nacimiento de Cristo en seis cortas estrofas. Para la música, fué a visitar a su amigo Franz Gruber quien era un compositor más capacitado que él. 

Gruber era un maestro en Arnsdorf, un pueblo que estába próximo. Mohr se dirigió a Gruber y le visitó en su hogar donde le explicó su problema. 

Entregándole las seis estrofas, le preguntó a su amigo si podía componer música para ser acompañado por guitarra antes de la misa de media noche. 

Rápidamente comenzó a trabajar en la composición musical. Con apenas tiempo para un ensayo, los dos acordaron que Mohr tocaría su guitarra y cantaría el tenor mientras que Gruber cantaría el bajo. El coro de la iglesia se uniría en el estribillo. 

Mientras se acercaba la medianoche, los feligreses llenaron la Iglesia de San Nicolás esperando escuchar al organista tocar música de Navidad. Pero no fué así y el edificio de la iglesia se encontraba silente. Mohr les explicó que el organo de la iglesia estába roto pero que la misa de medianoche incluiría una nueva música preparada especialmente para la congregación. 

Entonces con Mohr tocando la guitarra, dos voces cantában y se les unía el coro en una harmonia de cuatro partes. 

Mohr continuó con la celebración de la misa nocturna. Sin su organo los asistentes experimentaron un memorable y único servicio en aquella víspera de Navidad. 

Sin embargo, la historia de la canción “Noche de Paz” casi termina aquella noche porque Mohr la guardó en una gaveta sin pensar en usarla otra vez. 

Mohr fué trasferido a otra parroquia y durante varios años, “Noche de Paz” no se escuchó . 

Por otro lado, el famoso órgano en San Nicolás continuó dando problemas. Hasta que en 1825 la parroquia contrató a un maestro constructor de organos; Carl Mauracher, para reconstruirlo. Mientras lo hacía descubrió la música dejada por Mohr y Gruber. 

La sencillez de la canción impresionó al constructor de organos quien pidió permiso a los líderes de la iglesia para hacer copias del “Noche de Paz.” 

Luego de recibirlo, Mauracher comenzó a introducir el villancico a músicos y audiencias y todos fueron cautivados por la pieza. 

Sin embargo, a pesar de que el villancico estába creando una gran conmoción y bullicio a través de Europa, Gruber y Mohr no estában enterados de ello.

Mohr murió de neumonía, en 1848 a la edad de 55 años sin saber que su canción se espacía por todo el mundo. Gruber se enteró por primera vez del éxito del villancico en 1854 cuando el concertino para el rey Frederic William IV de Prussia comenzó una búsqueda de los autores. 

Cuando Gruber, quién entonces tenía 67 años se enteró, envió una carta a Berlín diciendo el orígen de la canción. Al pricipio pocos historiadores creían que dos hombres de obscuras villas podían haber escrito una tan exquisita pieza musical.Por eso cuando Gruber murió en 1863 su calidad de autor fué disputada. 

Finalmente las dudas cesaron gradualmente según los historiadores confirmaron que Gruber y Mohr fueron los verdaderos autores de uno de los más famosos y amados villancicos navideños.