domingo, 26 de octubre de 2008

El Regalo Navideño Más Grande


La Navidad es un tiempo de amor porque celebramos que Dios nos amó primero y nos dio el regalo más grande de todos, a Su Hijo Jesucristo.

El Creador del universo se encarnó, se hizo hombre para venir al mundo y morir por nosotros, y de ese modo al recibirlo como Señor y Salvador podamos recibir la vida eterna.

Como dijo el profeta Isaías: "Un Niño nos es nacido, un Hijo nos es dado". Recibió como nombre Emanuel, que significa "Dios con nosotros", este nombre maravilloso profetizado por Isaías y anunciado por el ángel Gabriel, pero que es conocido sólo por los aquellos que le hemos entregado nuestro corazón.

En el Evangelio podemos conocer el amor de Dios por nosotros. Como dice en Primera de Juan 3:16: “En esto conocemos el amor de Dios en que El dio Su vida por nosotros".

Es por es que el ángel anunció a los pastores: “Os traigo buenas nuevas de gran gozo que será para todo el pueblo."

La Navidad es una buena noticia. El Hijo de Dios vino y murió por nuestros pecados para que podamos ser perdonados y nacer de nuevo como hijos de Dios.

¿Es una Buena Noticia para nosotros? ¿Hemos olvidado el significado de la Navidad? ¿Recordamos a Cristo con amor y gratitud en esta época?

Este 24 recordemos el verdadero regalo de navidad; a Jesucristo, a quien Dios envió por nosotros. Hagamos una celebración de verdadera adoración a Dios, de una fe viva que confiesa que Jesús es nuestro Señor.

Hay algo más que debemos entender; la navidad no solo es solamente un hecho histórico que sucedió en el pasado; es una experiencia personal que vivimos. Es una relación personal con Dios por el hecho de haber recibido a Jesús como Señor y Salvador. La Biblia dice en Romanos 10:9: "Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo"; y en Primera de Juan 5:11-12: "Este es el testimonio que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en Su Hijo; el que tiene al Hijo tiene la vida y el que no tiene al Hijo no tiene la vida”.

Es una relación personal con Dios que empieza con nuestra decisión de creer en Cristo y recibir como nuestro Señor y Salvador.

La Navidad debe significar para nosotros que hemos recibido ese regalo más grande de todos, a Jesucristo en nuestros corazones y que estamos viviendo para Él.

Por eso te invito a que hoy día recibas ese regalo tan grande, solo haz esta oración y acepta a Jesús como tu señor y Salvador:

Padre Dios,
te doy gracias por ese regalo tan maravilloso que me has dado,
y decido recibirlo hoy,
acepto a Jesús como mi Señor y Salvador.
Gracias por entrar en mi corazón. Amen.